Se denunciaron graves fallas en la actuación de la justicia y los organismos de seguridad en casos de femicidios, como el de Agustina Vega, donde se "hizo todo mal" y no se activó la alerta SOFIA de manera inmediata. Los efectivos de seguridad y justicia no contuvieron la denuncia ni activaron la búsqueda de forma adecuada.
Otro caso mencionado fue el de Dulce en Misiones, una joven de 17 años que fue encontrada asesinada. Su madre denunció la desaparición, pero la denuncia fue tomada 10 días después. Estos ejemplos ilustran un sistema judicial que "está funcionando muy mal" y carece de perspectiva de género y derechos humanos.
A pesar de estas críticas, se contrapuso la información de que el Registro Nacional de Femicidios de la Justicia Argentina reporta una baja del 3,5% en femicidios en 2025, la más pronunciada desde 2017. Esta estadística oficial indica una muerte cada 44 días, con una tasa de 0.85 cada 100.000 habitantes, lo que genera un contraste con la percepción de un agravamiento de la situación.