Carola, madre de Candela Sol Rodríguez, se sumó a la conversación en el marco de la marcha Ni Una Menos, expresando su profunda tristeza y desilusión. Manifestó que a pesar de los años, "no cambió nada" en la lucha contra los femicidios, sintiendo que "se hizo todo mal" en el caso de su hija, al igual que en otros casos recientes como el de Agostina.
La madre de Candela destacó la importancia del acompañamiento de otros familiares de víctimas, como Jorge y Beatriz, a quienes describió como sus "compañeros de lucha" y guías cuando se sentía sola. Subrayó que la lucha colectiva es fundamental, ya que "uno solo no se salva".
Carola también compartió el significado de un mural dedicado a su hija Wanda en Mataderos, que convocó a 150 organizaciones nacionales y sirvió para potenciar la lucha contra la violencia. Finalmente, habló sobre el impacto del femicidio en sus nietos, hijos de Wanda, quienes a sus 25 y 22 años aún reciben tratamiento psicológico, evidenciando que la violencia deja a miles de niños como víctimas indirectas.