El programa ADN Buena Salud comenzó destacando la importancia del movimiento para la salud y cómo el sedentarismo es un factor de riesgo. Sin embargo, muchos expresan dificultad para moverse debido al dolor y la rigidez articular. En este sentido, el programa se propuso abordar cómo manejar el dolor para mantener la actividad física, ya que la inmovilidad debilita los músculos y agrava las condiciones que generan el dolor.
Se anunció la visita del quinesiólogo y fisioterapeuta Javier Furman, máster en salud integrativa, para explicar cómo gestionar el dolor y la inflamación. El Dr. Furman enfatizó que el sedentarismo conduce a la pérdida de masa muscular (sarcopenia) y que, si bien el cuerpo humano es resistente a muchas adversidades, no está preparado para la inactividad. Propuso una combinación de gestión adecuada del dolor y aumento de la energía para superar las limitaciones.
Furman también conectó el dolor articular con la inflamación silente de bajo grado, mencionada previamente por el Dr. Gabriel Lappmann. Explicó que esta inflamación crónica, que puede manifestarse en el abdomen, digestión, estreñimiento o neuroinflamación, agrava el dolor y provoca inmovilización, acelerando el envejecimiento. Destacó la importancia de una visión integral de la salud, no solo enfocándose en la rodilla o la columna, sino en el cuerpo como un todo.