Un informe alerta sobre el grave impacto ambiental del desperdicio de alimentos, que asciende a 16 millones de toneladas anuales. Se destaca que, si la pérdida y el desperdicio de alimentos se consideraran un país, sería el tercer mayor emisor de gases de efecto invernadero a nivel global.
Este fenómeno contribuye al calentamiento del planeta y representa una "amenaza silenciosa" que afecta a todos. El mensaje enfatiza que cada alimento descartado, ya sea en hogares, supermercados o empresas, tiene un alto costo que hoy paga el medio ambiente.