El periodista Antonio Fernández Llorente criticó duramente la actuación de la justicia y la policía en el caso del femicidio de Agostina. Afirmó que hubo una "intención obsesiva por lavar la investigación" y que inicialmente no se investigó a Barrelier, el principal sospechoso, hasta que el padre de Agostina lo increpó.
Señaló que la justicia tardó en llamar a declarar al remisero que vio a Barrelier y que el allanamiento a su casa se realizó recién el miércoles, sin levantar huellas ni realizar peritajes adecuados en un primer momento. Estas demoras y la falta de un accionar contundente generaron la sospecha de que se intentó ocultar o desviar la investigación.
Además, se mencionó que el fiscal Garzón tiene a su cargo dos investigaciones relacionadas con Barrelier, lo que generó indignación por la falta de consecuencias para el fiscal.