Sophie Diamante presentó datos que, si bien no se comparan con los femicidios, buscan dar contexto sobre la brecha de género en Argentina. La brecha de ingresos entre hombres y mujeres se sitúa en un 28%, lo que significa que los hombres ganan en promedio un 28% más que las mujeres. A pesar de ser una cifra alta, representa una mejora respecto al 30% registrado en 2018.
En cuanto a roles gerenciales, solo el 20% de los puestos de CEO o gerente general son ocupados por mujeres. La situación es aún más crítica en los directorios de empresas, donde la presencia femenina es de apenas el 10%. A nivel mundial, el porcentaje de CEOs mujeres desciende a un 6%.
Se destacó el caso de Neuquén, una provincia con una economía pujante debido a la actividad petrolera, donde la discriminación de género en términos de ingresos es aún más pronunciada. Esto se debe a que la industria petrolera contrata mayoritariamente hombres, quienes suelen mudarse solos, dejando a las mujeres rezagadas y ampliando la brecha salarial en la provincia.