El periodista critica duramente la política económica del gobierno de Javier Milei, calificándola de "mentirosa" y perjudicial para la mayoría de los argentinos. Señala que el foco está puesto en indicadores macroeconómicos y relaciones internacionales, mientras se ignora el impacto real en la gente, como el hambre y el frío.
Cuestiona el supuesto aumento del consumo, atribuyéndolo a las compras en 30 cuotas, y advierte sobre el endeudamiento de las familias. Considera que la gestión actual beneficia solo a una minoría y que la falta de un plan económico claro a corto plazo podría generar graves consecuencias, sugiriendo la necesidad de un pacto político para asegurar la gobernabilidad.