Un ataque ruso perpetrado en la ciudad de Dnipro, al sureste de Ucrania, ha dejado un saldo de 18 personas fallecidas, entre ellas dos niños, según informó el gobernador regional.
Drones y misiles rusos bombardearon la capital ucraniana, Kiev, y otras ciudades durante la madrugada del martes, causando la muerte de al menos 17 personas y dejando más de 100 heridos, de acuerdo con las autoridades ucranianas. Estos ataques se producen tras varios días de advertencias sobre los planes de Moscú para una ofensiva a gran escala.
Los bomberos trabajaron intensamente para combatir los incendios en Kiev, donde un ataque con drones y misiles rusos incendió coches y garajes en una zona residencial. Las explosiones provocaron columnas de humo sobre las áreas afectadas, dejando decenas de muertos y heridos.