Rusia lanzó uno de los ataques más devastadores contra Ucrania en lo que va de la guerra, empleando 73 misiles y 656 drones. La ofensiva, dirigida a múltiples ciudades y regiones, provocó al menos 10 muertes, incluyendo 4 en la capital, Kiev, y 6 en Dnipro.
Este ataque masivo es el primero de esta envergadura desde que Moscú anunció una campaña de ataques a centros de toma de decisiones ucranianos. La acción representa una escalada significativa en el conflicto, que parece no tener fin a la vista.
Las autoridades ucranianas informaron sobre la magnitud del ataque y las bajas sufridas, destacando la intensidad de los misiles balísticos y drones de larga distancia utilizados por las fuerzas rusas.