Un masivo ataque ruso con 73 misiles y 650 drones causó un "infierno" en territorio ucraniano, dejando al menos 20 muertos y devastación en Kiev.
El ataque, considerado uno de los más grandes desde el inicio de la invasión a gran escala hace más de cuatro años, provocó imágenes apocalípticas en la capital ucraniana.
A pesar de la avanzada defensa antimisiles de Ucrania, la magnitud del ataque ruso hizo imposible interceptar todos los proyectiles, evidenciando la brutalidad del conflicto.