El Reino Unido se encuentra conmocionado por el asesinato a puñaladas del estudiante Henry Novak, de 18 años, un caso que ha reavivado el debate sobre la migración y las acusaciones de trato desigual por parte de las autoridades. La indignación creció tras conocerse imágenes de la policía arrestando a la víctima en lugar del agresor, un joven de 23 años de religión siíta, quien luego fue condenado a 21 años de prisión.
Cientos de personas se congregaron frente a la comisaría central de South Town y luego se dirigieron al lugar del crimen, donde los enfrentamientos con la policía dejaron 12 agentes heridos. El incidente ha sido capitalizado por figuras de extrema derecha como Tommy Robinson y Nigel Farage, quienes denuncian un supuesto trato desigual a favor de las minorías étnicas en detrimento de la población blanca.
El debate político se centra en dos niveles: el protocolo antirracista de la policía, que según algunos, impide a los agentes actuar por temor a ser acusados de racismo o islamofobia; y el malestar generalizado con la inmigración ilegal y el incremento de la inmigración en el Reino Unido. Farage ha comparado el caso de Novak con el de George Floyd, mientras que el primer ministro lo acusa de incitar a la división. Un tercer nivel de tensión lo representa Tommy Robinson, quien aprovecha estos incidentes para movilizar a sus seguidores en las calles.