La tensión en el Golfo Pérsico se intensifica tras ataques mutuos entre Irán y Estados Unidos. La reserva estratégica de petróleo de EE. UU. cayó a su nivel más bajo desde enero de 2024, según el Departamento de Energía.
Irán afirma haber lanzado misiles navales contra un buque y atacado una torre de comunicaciones militar en la isla de Kesem como represalia por agresiones previas de EE. UU. en la zona. Por su parte, el Comando Central de EE. UU. desmintió los ataques iraníes, calificándolos de falsos y asegurando que sus fuerzas permanecen en alerta.
La Guardia Revolucionaria Islámica advirtió que cualquier agresión adicional será respondida de manera severa, mientras que EE. UU. reiteró que sus acciones fueron en legítima defensa. La situación se agrava con amenazas iraníes de perturbar la seguridad en el Estrecho de Hormuz, lo que podría tener un alto costo para las fuerzas estadounidenses.