El psicólogo Marcelo Severio analiza la mente criminal detrás de actos aberrantes como el femicidio, planteando hipótesis sobre psicopatía y narcisismo. Estos perfiles se caracterizan por una marcada asimetría en la relación con la víctima, a quien cosifican y utilizan para su propia validación, a pesar de una profunda fragilidad emocional subyacente.
Severio destaca la importancia del "doble vínculo", un mecanismo de manipulación a través de mensajes contradictorios que deja a la víctima sin salida. Esta estrategia, utilizada para ejercer control y dominación, se basa en el miedo y la amenaza, evidenciando una profunda falta de empatía y una marcada tendencia al autoengrandecimiento.
El especialista subraya la dificultad de comprender racionalmente estas mentes perturbadas, que operan bajo lógicas patológicas. La negación y la construcción de discursos estructurados son mecanismos de defensa que les permiten sostener su accionar aberrante, creando una realidad paralela donde sus actos parecen justificados.