Un paciente de trauma, víctima de un golpe en la calle y sin identificación, presenta un estado crítico con sangrado abdominal. A pesar de haberse realizado la tomografía, los resultados aún no están disponibles y los signos vitales son inciertos. El doctor Hugo exige celeridad en la obtención de resultados y en la intervención quirúrgica, mientras que el doctor Ugur cuestiona la falta de diligencia en la toma de signos vitales.
La situación se agrava al descubrirse que la tomografía, aunque realizada, no ha sido reportada. Se ordena contactar a Asi Suraz para obtener el reporte e intervenir de urgencia. Paralelamente, surge una queja contra la doctora Bajar Ozen por parte del esposo de Serenya Busoglu, quien alega negligencia en una operación. El doctor Tugra, jefe médico, se entera de la situación y pide investigar el asunto, mientras que Hugo se muestra molesto por la falta de atención que recibió.