Se destacó la modernización laboral, que busca superar la rigidez del mercado argentino y el miedo a contratar, promoviendo una relación virtuosa entre empresario y empleado.
Se señaló que la intervención en la relación laboral desincentiva la aparición de nuevas empresas y contrataciones, afectando la productividad general.
Con el RIGI, se busca atraer inversiones a largo plazo, con casi 150 mil millones de dólares anunciados, y se planea potenciarlo con un "Super Rigi" para desarrollar nuevas industrias.