José, un vecino, relata que lavó el auto del hijo de Soledad (vinculada a Barrelier) en cuatro oportunidades.
El último lavado, realizado el día anterior a la detención de Barrelier, mostró el vehículo tapado de greda, especialmente por fuera.
José no notó nada raro en el interior del auto, solo dos latas de Pepsi, y aclaró que su lavadero es humilde y no cuenta con hidrolavadora ni aspiradora.
José y su familia fueron llevados a declarar por la policía de homicidios, sintiéndose involucrados como sospechosos involuntariamente.