Gabriel, un lavador de autos, relata los detalles del lavado del Ford Ka negro utilizado por Claudio Barrelier tras el femicidio de Agostina. El auto fue llevado el martes por la tarde y se le realizó un lavado exterior, ya que no cuentan con servicio de interior ni aspiradora.
Gabriel afirma que el auto estaba cubierto de tierra y que solo se lavó la alfombra y el exterior. No notó nada inusual ni olores extraños, y el baúl no fue abierto. El auto fue llevado por el hijo de la expareja de Barrelier, Soledad, quien es vecina de Gabriel.
Gabriel, quien vive a cuatro casas de Soledad, asegura no haber visto nunca a Barrelier en el barrio. Al enterarse de que el auto que lavó estaba involucrado en el crimen, sintió que había sido un "eslabón" involuntario en la cadena de eventos.