La investigación del caso Agostina se profundiza con la madre de la víctima, quien habría despertado de la sedación y sugerido que el crimen pudo ser un ajuste de cuentas. Esta declaración contrasta con la versión inicial y se suma a la denuncia del padre de Agostina, quien acusó a la madre de ocultar información a la justicia desde el primer momento.
El periodista Alejandro Puebla criticó el accionar judicial, señalando que en denuncias de paradero se debería investigar primero el entorno familiar, considerando la posibilidad de encontrar a la persona viva o muerta. Se mencionó que la coartada de que Agostina se había ido con un "nuevecito" impidió que se la buscara cautiva en la casa de Barrelier.
Además, se recordó que Barrelier, el principal sospechoso, se dedicaba a captar y comercializar mujeres, y tenía antecedentes de consumo de drogas. Se abre la posibilidad de investigar la causa por trata de personas y narcotráfico. El padre de Agostina, si bien no avala al fiscal Garzón, no quiere que se vaya, aunque considera que cometió errores al no cuidar la escena del crimen y creerle a la madre. Se enfatizó que la corrupción y Barrelier mataron a Agostina.