El empresario Marcelo Porcel fue grabado sin tobillera electrónica y en una misa en la Basílica de Luján, a pesar de que la justicia había dispuesto que permaneciera en arresto domiciliario con medidas de control.
La Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional había confirmado el procesamiento de Porcel por presuntos delitos sexuales contra 10 adolescentes y ordenado la colocación de una tobillera electrónica. Los jueces resolvieron mantenerlo en libertad bajo medidas cautelares, pero sin poder salir del país.