El empresario Marcelo Porcel, acusado de 10 hechos de abuso sexual a menores de 13 años y corrupción de menores, fue procesado la semana pasada. Se ordenó la colocación de una tobillera electrónica como medida cautelar.
Sin embargo, el fin de semana fue grabado en la Basílica de Luján sin la tobillera, lo que generó indignación. Mientras tanto, las víctimas que lo denunciaron cuentan con botones antipánico, evidenciando la preocupación por su seguridad ante la aparente falta de cumplimiento de las medidas impuestas.