Se analiza la situación de los familiares de las víctimas, quienes a menudo se ven obligados a exponer públicamente su dolor para obtener respuestas de la justicia.
Se critica la inversión de la carga de la prueba, donde los familiares deben investigar y aportar pruebas, en lugar de ser asistidos por las autoridades.
Se menciona la dificultad de este proceso, que puede llevar a que los familiares sean acusados de "hacer show" por buscar justicia para sus seres queridos, como en el caso de Agostina.