Se aborda el concepto de "astenia otoñal" o fatiga estacional, un término médico que describe el cansancio extremo, debilidad y falta de energía asociados al cambio de estación.
La reducción de luz natural durante el otoño puede provocar cambios físicos y emocionales como fatiga, irritabilidad, dificultad para concentrarse, aumento del apetito por carbohidratos y alteraciones del sueño.
En casos más severos, estos síntomas pueden derivar en el trastorno afectivo estacional (TAE), una condición reconocida internacionalmente.