El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha sido contundente al afirmar que la entrega del uranio y la no generación de armas nucleares son condiciones "sine qua non" para cualquier renegociación y levantamiento de medidas.
Irán, por su parte, se muestra reacio a abandonar su programa nuclear. Pakistán actúa como mediador oficial, pero existen negociaciones paralelas. La tensión se agudiza en el Estrecho de Ormuz, vital para el comercio energético internacional, donde Irán ha implementado un sistema digital para el tránsito de buques mediante el pago de un canon, permitiendo la circulación de 24 embarcaciones en sus primeras 24 horas de operación. Si bien esto representa un avance para la navegación, aún es insuficiente para normalizar el flujo de mercaderías.