Turquía se ha consolidado como una potencia en la industria audiovisual, expandiendo su mercado a nivel global tras abrirse a la venta de películas, series y novelas a diversas plataformas internacionales.
El segmento destaca el crecimiento del cine turco, que ha pasado de una producción más limitada en las décadas de los 70 y 80 a una industria pujante y reconocida mundialmente, con potencial para alcanzar el podio en producciones internacionales.