Ucrania ha desarrollado una notable capacidad de defensa aérea, logrando interceptar cerca del 90% de los drones atacantes. El ejército ucraniano es considerado uno de los más poderosos de Europa en términos individuales, gracias a la inversión en tecnología defensiva.
Con ayuda de Europa y del resto del mundo, Ucrania ha avanzado en el desarrollo de drones defensivos y de ataque, así como en sistemas de identificación de misiles. Esta tecnología ha sido crucial para hacer frente a la magnitud de los ataques rusos.