El consumo de carne de cerdo ha aumentado significativamente en Argentina, superando en volumen a la carne vacuna. La principal razón es la diferencia de precios, siendo la carne de cerdo considerablemente más económica.
Las cifras indican un incremento del 10,6% en el consumo per cápita de carne de cerdo, mientras que la carne vacuna aumentó un 32,6% en abril. Los carniceros confirman esta tendencia, señalando que la conveniencia económica de la carne de cerdo la hace cada vez más popular entre los consumidores, quienes eligen cortes como la bondiola y el bifecito por su precio y calidad.