Se abordó el síndrome de Tourette, un trastorno neurológico que se manifiesta en la infancia a través de tics, tanto fónicos como motores.
Se destacó que es una condición crónica, hereditaria y sin cura, pero que existen técnicas cognitivo-conductuales que pueden mejorar la calidad de vida de los pacientes.
Se hizo hincapié en la importancia de la concientización social para facilitar la vida de las personas con esta condición, recordando que el mundo está habitado por personas neurotípicas y neurodiversas.