El sábado por la noche, horas después de hallarse el cuerpo de Agostina, la policía de Córdoba reprimió a mujeres y niños que se manifestaban en la comisaría 13, donde no le habían tomado la denuncia a la madre de la niña.
Los manifestantes, incluyendo mujeres con cochecitos y niños, fueron recibidos con balas de gas pimienta y de goma. La situación generó indignación entre los presentes y los equipos de C5N que seguían la marcha en vivo.