Se presentó el testimonio de Ariel, el remisero que llevó a Agostina a una cuadra de la casa de Barrelier. Ariel relató que Agostina le dijo que iba a encontrarse con el "novio de la madre", y que no notó nada extraño en ella. Al llegar al destino, un hombre se acercó a pagar, y Ariel se dio cuenta de que era el novio de la madre de Agostina, pero no percibió incomodidad en la joven.
Ariel describió al hombre como de entre 30 y 35 años, encapuchado. No observó que Agostina se despidiera de él con un beso o abrazo. Agostina bajó sola del vehículo, y el hombre se acercó por el otro lado para pagar el viaje. Ariel lamentó no haberse dado cuenta de la situación en ese momento, ya que era un viaje habitual para él.