Ariel Torres, el remisero que trasladó a Agostina la última vez que fue vista con vida, relató detalles clave del viaje. Torres, quien conocía a la familia del barrio, afirmó que Agostina subió a su auto sin que la reconociera inicialmente. La niña le dijo que se dirigía a encontrarse con el novio de su madre para darle una sorpresa, lo que generó confianza en el conductor.
Durante el viaje, Agostina le dio el nombre de su abuelo, Miguel, y ahí Ariel la reconoció. El remisero también describió un encuentro tenso con el presunto asesino por el pago del viaje, notando que el hombre intentaba ocultar su rostro y pagó menos de lo acordado. A pesar de la situación, Ariel no percibió incomodidad entre Agostina y el hombre.
Al día siguiente, al enterarse de la desaparición de Agostina, Ariel se contactó con la madre para brindarle información. El remisero detalló cómo fue el pago del viaje y la descripción del hombre, lo que alertó a la madre sobre el posible peligro. Posteriormente, la policía lo citó para declarar, pero Ariel sintió que la actuación policial fue lenta.