El testimonio de Ariel, el remisero que llevó a Agostina la noche de su desaparición, fue clave para esclarecer el caso y determinar dónde fue citada por Barrelier.
Ariel contactó a la familia al día siguiente, y su declaración permitió avanzar en la investigación policial, que inicialmente no había tomado su testimonio con la debida urgencia.
El remisero resaltó la obligación de colaborar y decir la verdad, subrayando la importancia de su aporte para la resolución del femicidio.