La justicia aún no ha colocado la tobillera electrónica a Marcelo Porcel, procesado por abuso sexual gravemente ultrajante agravado, corrupción de menores y producción de representaciones sexuales, a pesar de que la medida fue dispuesta hace cuatro días.
Las víctimas de Porcel, a través de cartas dirigidas a los jueces, expresaron su angustia, bronca e impotencia por la lentitud de la justicia y la aparente impunidad del acusado, quien incluso fue visto en una misa en Luján durante el fin de semana.
Una de las cartas, fechada el 25 de mayo de 2026, revela el profundo daño y la injusticia que sienten los menores abusados, quienes piden que la situación sirva para que ningún otro niño pase por lo mismo.
El juez a cargo de la causa aún no ha notificado a la comisaría para la colocación de la tobillera electrónica, generando una nueva demora y re victimización para los denunciantes.