La psiquiatra forense Blanca Ugelman concluye que Barrelier tiene el perfil de un psicópata, un "frío de alma" que no se preocupa por nada ni nadie. Destaca su capacidad de seducción y manipulación para conseguir sus objetivos, sin importar el daño que cause.
Ugelman enfatiza que el psicópata no se deja ayudar, sino que utiliza a los demás para sus fines. La pregunta sobre si este fue el único caso o si hubo otros anteriores queda abierta a la investigación, pero el patrón de comportamiento depredador y la falta de empatía son claros.