El doctor Enrique de Rosa, licenciado en psicología y neurólogo, analiza el perfil de Barrelier, único detenido por la muerte de Agostina y también implicado en el secuestro de otra mujer. De Rosa describe a personas con este tipo de perfiles como carentes de empatía, que ven al otro como un objeto y no sienten culpa.
Señala que estos sujetos son funcionales a una estructura y que el problema radica en el "ecosistema" que permite que estos crímenes ocurran, criticando la falta de seguimiento judicial y de inteligencia criminal. El especialista enfatiza que la peligrosidad de estos individuos debería ser detectada y controlada por la sociedad y la justicia, y que no se puede hacer caso omiso a sus antecedentes.
De Rosa también aborda la "triada maquiavélica" (narcisismo, psicopatía y comportamiento antisocial) presente en estos perfiles, destacando su habilidad para el convencimiento, la seducción y la detección de debilidades en otros. Advierte que estos depredadores saben cómo y cuándo atacar, y que sus víctimas no son solo las directas, sino también el entorno familiar que puede ser manipulado.