Se describe la figura del "psicópata integrado" para explicar el accionar de Varelier en el femicidio de Agostina.
Estos individuos, a diferencia del estereotipo del "lobo feroz", son seductores, manipuladores, carecen de empatía y saben perfectamente lo que hacen, naciendo y muriendo psicópatas sin posibilidad de tratamiento.
Se detalla cómo Varelier, con una imagen cuidada y carisma, manipuló a Agostina durante meses, aprovechando su vulnerabilidad como menor y la separación de sus padres.
La oportunidad para cometer el crimen se dio el sábado, y el móvil, según el análisis, sería de índole sexual, seguido del asesinato para silenciar a la víctima.