Un padre venezolano expresa su solidaridad con la familia de Agostina, compartiendo su propio dolor por la pérdida de un hijo a manos de un "asesino detrás del volante". Manifiesta su repudio a la justicia y la describe como un "arrebato jurídico".
El hombre critica la ineficiencia del sistema judicial y la falta de valoración de la vida humana, comparando su caso con el de Agostina y lamentando que el asesino de su hijo esté libre.