El segmento retomó la temática de la soltería y el matrimonio, enfatizando que la visión bíblica de la soltería es completamente positiva y que es un regalo de Dios. Se destacó que el Espíritu Santo es quien se encarga del estado civil de cada persona, desaconsejando la búsqueda activa de pareja para los solteros por parte de terceros.
Se reiteró que la cosmovisión bíblica de la soltería es tan valiosa como la del matrimonio, y se animó a los solteros a vivir conforme al diseño de Dios. El orador se ofreció a orar por las personas solteras presentes, pidiendo a Dios que los dirija en la elección de un compañero o compañera que les ayude a crecer espiritualmente.
Se afirmó que los regalos de Dios, como la soltería o el matrimonio, son entregados con sabiduría divina en el tiempo establecido para el bien de las personas y la gloria de Dios.