Se califica la situación como de "impunidad" y se describe el lugar donde operaba Barrelier en el barrio Cofico como un "antro". Se hace un llamado a los investigadores a tener "humildad" y a no pasar por alto las evidencias.
Se cuestiona cómo pudo funcionar este lugar y se sugiere que los hechos ocurrieron "bajo el radar", posiblemente con algún tipo de protección. Se exige una respuesta ante lo sucedido.