La armada francesa interceptó el petrolero ruso Tagor en aguas internacionales, buque que se encuentra bajo sanción. El presidente Emmanuel Macron difundió imágenes de la operación. El Kremlin, por su parte, calificó el hecho de "piratería" y lo consideró ilegal.
Rusia manifestó su desacuerdo con las acciones francesas, argumentando que lindan con la piratería internacional y que son ilegales. Añadieron que tomarán medidas para proteger sus bienes.