El programa aborda la alarmante cifra de femicidios en Argentina y critica la ineficacia de las políticas públicas y la justicia en la protección de las mujeres.
Se cuestiona la politización de los ministerios de la mujer y la falta de personal capacitado en comisarías y juzgados, señalando casos donde los funcionarios son, en sí mismos, agresores.
Se enfatiza la necesidad de políticas de estado con personal idóneo en áreas como psicología, sociología y criminalística para abordar de manera efectiva la violencia de género.
Se mencionan estadísticas alarmantes sobre mujeres asesinadas y la alta incidencia de femicidios cometidos por parejas o ex parejas, evidenciando un problema estructural.