Se debate la dificultad para catalogar casos como el de Agostina como femicidio, a pesar de la evidencia, lo que podría impactar en la futura condena.
Se señala que la calificación como femicidio, de comprobarse fehacientemente, podría llevar a una condena perpetua.
Se expresa preocupación por la tendencia a no nombrar los femicidios, a pesar de su alta incidencia en el país, y la resistencia a aplicar la figura legal correspondiente.