Laura Vilches, exconcejal y docente, cuestiona la negativa del fiscal Garzón y del gobierno de Milei a hablar de femicidio en el caso de Agostina, calificando la situación como un alineamiento político con el poder local y el discurso de derecha que niega la violencia de género.
Vilches señala una cadena de irregularidades en la actuación judicial, incluyendo la demora en tomar la denuncia de la madre de Agostina y el allanamiento tardío, a pesar de que el sospechoso, Barrelier, ya tenía antecedentes. Se destaca la relación de Barrelier con el concejal del PJ cordobés Ricardo Moreno, quien lo defendió en una causa anterior, sugiriendo impunidad por sus lazos políticos.
Se critica la resistencia del fiscal Garzón a hablar de femicidio, atribuyéndola a su alineamiento político con el gobierno de Milei y el sector de seguridad. Se menciona la misoginia del fiscal y su nula perspectiva de género, evidenciada en sus declaraciones sobre la necesidad de diferenciar casos de desaparición según si se fueron con un novio o no, argumento que Barrelier estaría utilizando.
La ministra de Seguridad es criticada por referirse al asesinato de Agostina como "homicidio de mujeres", minimizando la figura del femicidio. Se recuerda que en 2025 se registraron 279 femicidios, de los cuales 200 fueron caratulados como tal. Se enfatiza la diferencia entre homicidio y femicidio, y la particularidad de que este último implica un sentimiento de superioridad de género por parte del agresor.