Se critica la actuación de los investigadores y la posible falla del sistema judicial en el caso de Agostina, sugiriendo que una mejor gestión podría haber evitado el desenlace fatal. Se señala al concejal Fernando Moreno y su vínculo con el imputado Barrelier como un factor clave en la aparente impunidad.
Se cuestiona la defensa de Barrelier por parte del entorno político y sindical, y se resalta la conexión de este con las barras de fútbol, lo que genera indignación y exige una investigación profunda para determinar quiénes están implicados y evitar futuros casos similares.