Se cuestiona si la justicia realizó un seguimiento adecuado del tratamiento psicológico y psiquiátrico ordenado a Barrelier. Se subraya que el incidente anterior con otra víctima fue un preludio de lo ocurrido con Agostina.
Se argumenta que un tratamiento y seguimiento adecuados habrían permitido intervenir a tiempo y prevenir el desenlace fatal. Se menciona que el abogado de Barrelier, actual concejal, le soltó la mano poco antes de que encontraran el cuerpo.