Se denuncia la presunta protección política que rodea a Barrelier, principal sospechoso del femicidio de Agostina. Se menciona a un concejal peronista, Ricardo Moreno, y su conexión con barras de fútbol y sindicatos, como figura clave en la defensa del imputado.
El programa critica duramente al concejal Moreno por sus declaraciones sobre el caso, considerándolas frívolas e indignantes dada la brutalidad del crimen. Se exige una "tabla rasa" para investigar a fondo estos casos y evitar que personas con vínculos políticos y delictivos queden impunes.
Se cuestiona la lentitud de la justicia y la posible complicidad de algunos sectores para proteger a Barrelier, sugiriendo que la causa anterior del imputado y la actuación de su abogado (yerno del concejal) son la clave para entender la impunidad.