Se denuncia la ineficacia del protocolo de desaparición de personas en Argentina, señalando que no se actúa con la celeridad necesaria en casos de menores desaparecidos. Se menciona el caso Loan y otros similares para ilustrar las fallas del sistema.
Se hace un llamado urgente a las autoridades para revisar y mejorar el protocolo, enfatizando que las primeras 24 horas son cruciales. Se subraya la necesidad de coordinar acciones entre diferentes estamentos gubernamentales para garantizar una respuesta rápida y efectiva ante una desaparición.