Se compara la efectividad de las políticas de seguridad en España y Argentina frente a los femicidios. Mientras España implementó reformas estructurales en fuerzas de seguridad y justicia, logrando reducir a la mitad los casos, Argentina se limita a aumentar las penas, sin abordar las causas subyacentes.
El análisis señala que la estrategia argentina de solo subir penas no es una herramienta efectiva para combatir delitos como el homicidio, que no tienen un fin económico. Se destaca la importancia de investigar las motivaciones y causales, y de generar estructuras de actuación con premura, especialmente cuando hay indicios de peligro inminente para la víctima.