Amnesty International lanza una campaña de concientización sobre la violencia de género, graficando la situación a través de la metáfora de la punta del iceberg. Se busca visibilizar no solo los femicidios y agresiones físicas, sino también las formas de violencia menos evidentes como la humillación, desvalorización y el lenguaje sexista.
El informe señala que en Argentina ya se han registrado 100 femicidios en lo que va del año, con un promedio de una muerte cada 33 horas. Se destaca la complejidad de los agresores, a menudo personas funcionales en su vida social y laboral, lo que dificulta su identificación como "enfermos" o "monstruos".
Se hace un llamado a la reflexión y al diálogo entre hombres para erradicar estas conductas. La campaña coincide con la proximidad del "Ni Una Menos" y una marcha convocada al Congreso, en un contexto de desmantelamiento de las políticas de género.