Lituania se encuentra en alerta máxima tras la incursión de drones en su espacio aéreo, lo que obligó a suspender operaciones en el aeropuerto, cerrar escuelas y llevar a legisladores y ministros a refugios subterráneos. Este incidente se suma a otros similares ocurridos desde marzo, cuando drones militares ucranianos se desviaron hacia los espacios aéreos de Finlandia, Estonia, Letonia y Lituania, todos miembros de la OTAN.
En respuesta, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, viajó a Vilna para reunirse con los presidentes de los países bálticos, prometiendo firmeza ante las incursiones y la desinformación del Kremlin. Se enfatizó la necesidad de acciones concretas y rápidas, más allá de la solidaridad, para fortalecer la resiliencia de las sociedades, economías y arquitecturas de seguridad europeas.