Se denuncia la demora en la colocación de una tobillera electrónica al señor Porcel, acusado de abuso a menores.
A pesar de que la Cámara del Crimen ordenó la medida el 28 de marzo, a cuatro días de la resolución, el juez Bruniart no ha dispuesto el oficio correspondiente.
Las víctimas y sus familias expresan indignación y sienten que la justicia se toma su tiempo, lo que genera sensación de impunidad.
Se observa al acusado en actos públicos, como en la Basílica de Luján, lo que agrava la situación y la sensación de revictimización para los menores.